La Asamblea Nacional del Ecuador analiza una reforma para regular el uso de scooters eléctricos, los servicios de delivery, los fotorradares, los peajes y los controles vehiculares en todo el país. La iniciativa cobra urgencia tras la muerte de Andrés Guerrero, de 34 años, quien falleció la noche del martes al ser atropellado por una motocicleta eléctrica tipo scooter en la intersección de las avenidas De los Shyris y Naciones Unidas, en Quito.
El trágico suceso reavivó el debate sobre la seguridad vial en las ciudades ecuatorianas y la necesidad de establecer marcos normativos claros para los nuevos medios de transporte urbano. En los últimos años, el uso de scooters eléctricos y motocicletas de reparto se ha multiplicado exponencialmente en Quito, Guayaquil y otras ciudades del país, impulsado por el auge de las plataformas de delivery y la movilidad compartida.
Los legisladores que impulsan la reforma plantean la necesidad de establecer requisitos de circulación, límites de velocidad, uso obligatorio de casco y seguros de responsabilidad civil para los conductores de estos vehículos. También se discute la regulación de los fotorradares y su papel en la prevención de siniestros, así como la revisión del sistema de peajes en las vías de acceso a las principales ciudades del país.
El caso de Andrés Guerrero se convirtió en un símbolo de la urgencia de legislar sobre la micromovilidad en Ecuador. Las organizaciones de víctimas de siniestros de tránsito y los colectivos de seguridad vial esperan que la Asamblea apruebe la normativa en los próximos meses, mientras las ciudades ecuatorianas continúan adaptando su infraestructura urbana a la creciente presencia de estos vehículos en las calles.