Colombia vive horas cruciales tras el terremoto que sacudió el departamento de Santander, mientras se cierra la ventana de las 72 horas de supervivencia y comienza el tiempo del milagro para los equipos de rescate. A las cuatro de la mañana de este miércoles, un nuevo sismo de magnitud 3,3 con epicentro en Santander volvió a sentirse, aunque no provocó daños adicionales.
El terremoto ha dejado una estela de destrucción en varias localidades del departamento, con edificios colapsados y cientos de personas afectadas. La comunidad internacional, incluido Ecuador, ha ofrecido apoyo humanitario, mientras los equipos de rescate continúan la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
El gobierno colombiano explicó que solicitó rescatistas de Estados Unidos e Israel, y no de México, aclarando que no existe rechazo a la ayuda humanitaria mexicana. La decisión se basó en criterios de especialización y disponibilidad de equipos especializados para la búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, según informaron portavoces oficiales.
Se espera que en los próximos días se evalúen los daños totales y se diseñe un plan de reconstrucción para las zonas afectadas. La solidaridad regional, incluida la de Ecuador, será clave para la recuperación de las comunidades damnificadas, mientras las autoridades colombianas trabajan contrarreloj para atender a los afectados.