Natalia Medrano fue elegida el viernes pasado como nueva soberana de San Miguel de Ibarra, pero su coronación derivó en un debate público sobre la legitimidad del proceso. Sectores de la ciudadanía cuestionan el resultado luego de que personas cercanas a la joven habrían manifestado que ella no sería ibarreña, un requisito que tradicionalmente exige el certamen. Según información del Registro Civil, la soberana está registrada como Katherine Natalia Medrano Saldarriaga.
El cuestionamiento se profundizó por los cambios introducidos en las reglas de elección, que según críticos habrían flexibilizado los requisitos de residencia y origen de las candidatas. La elección de la Reina de Ibarra es uno de los eventos más simbólicos de las fiestas de la ciudad y suele generar expectativa en todo el norte del país, por lo que cualquier modificación a las bases despierta sensibilidad entre los ibarreños.
Voces ciudadanas han pedido al comité organizador y al Municipio de Ibarra que expliquen con transparencia cómo se aplicaron las nuevas disposiciones y si las participantes conocían los criterios actualizados. Hasta el momento no se ha emitido un pronunciamiento oficial que aclare el origen de la soberana ni el alcance de las reformas al reglamento. El debate se ha trasladado a redes sociales y medios locales.
El caso pone sobre la mesa la necesidad de reglas claras y verificables para los concursos de belleza y de representación cultural en la provincia. Se espera que las autoridades municipales se pronuncien en los próximos días y que el comité entregue el detalle de las bases aplicadas. La polémica podría derivar en una revisión del proceso para futuras ediciones.