El calentamiento del océano asociado al fenómeno de El Niño está provocando que Ecuador y Perú registren temperaturas por encima de lo normal para esta época del año. En la Costa ecuatoriana se han detectado anomalías de hasta 5 °C: mientras la temperatura mínima habitual para este periodo bordea los 20 °C, actualmente alcanza valores considerablemente más altos. El patrón climático también ha intensificado la sequía en varias regiones del país, incluidas las provincias de la sierra norte como Imbabura.

El Niño es un fenómeno oceánico-atmosférico que altera los patrones de lluvia y temperatura en gran parte de América del Sur, y sus efectos suelen sentirse con mayor fuerza entre el final de un año y el inicio del siguiente. Para Ecuador, un país cuya economía depende en buena medida de la agricultura, la pesca y la generación hidroeléctrica, estas anomalías representan riesgos directos sobre cultivos, reservas de agua y el abastecimiento energético.

Los registros meteorológicos muestran que las noches y madrugadas costeras son ahora mucho más cálidas de lo habitual, un comportamiento que afecta el descanso de la población y eleva la demanda de energía para refrigeración. En la sierra, la combinación de altas temperaturas y escasez de lluvias ha secado pastizales y cultivos, y ha contribuido a la propagación de incendios forestales como los registrados en las laderas del volcán Imbabura. Los expertos advierten que la sequía también podría reducir los caudales de ríos y afectar el suministro de agua potable en ciudades intermedias.

Las autoridades climáticas mantienen el monitoreo permanente del océano Pacífico y recomiendan a la ciudadanía un uso racional del agua y la energía. Se espera que en las próximas semanas se actualicen los pronósticos estacionales, que permitirán a los sectores agrícola y energético ajustar sus planes de contingencia frente a un escenario climático cada vez más extremo.