La Asamblea Nacional mantiene bajos niveles de aprobación y credibilidad entre la ciudadanía ecuatoriana, según una encuesta de Cedatos realizada en agosto de 2026 con una muestra nacional de 2.820 casos en 33 ciudades del país. El estudio evidencia una percepción desfavorable sobre el desempeño del Legislativo y su capacidad de respuesta a las demandas sociales. Los resultados se conocen en un contexto de creciente cuestionamiento a la labor parlamentaria.

La baja valoración del Legislativo no es un fenómeno nuevo en Ecuador. En los últimos años, la Asamblea ha sido señalada por la lentitud en el trámite de leyes clave, la fragmentación política y la dificultad para construir mayorías estables. Esa percepción se ha traducido en una desconfianza sostenida que los sondeos de opinión han registrado de manera recurrente, afectando la legitimidad de las decisiones legislativas.

La encuesta de Cedatos, con cobertura en 33 ciudades, ofrece una fotografía representativa de la opinión urbana del país. Los analistas políticos advierten que la desaprobación ciudadana puede traducirse en presión adicional sobre los asambleístas, especialmente en periodos preelectorales, cuando la rendición de cuentas cobra mayor relevancia. La credibilidad institucional, señalan, es un activo frágil que requiere resultados concretos para recuperarse.

El desafío para la Asamblea es revertir esa tendencia mediante una agenda legislativa visible y conectada con las prioridades de la población, como seguridad, empleo y servicios básicos. Los próximos meses serán decisivos para medir si el Legislativo logra recomponer su imagen ante la opinión pública. Cedatos continuará monitoreando la evolución de estos indicadores en sus mediciones periódicas.