La selección española femenina de baloncesto sufrió una dura derrota por 82-73 ante Mali en la segunda jornada del Grupo A de la Copa Mundial de la FIBA, un tropiezo que complica seriamente su camino hacia las medallas. El cansancio acumulado por el equipo ibérico, que venía de un brillante triunfo ante Alemania, fue determinante en el resultado final del encuentro disputado este fin de semana.
El resultado deja un cuádruple empate en el grupo con todas las selecciones igualadas a una victoria y una derrota, lo que convierte la última jornada en una definición dramática. España deberá ganar a Japón el próximo lunes para asegurar el primer puesto del grupo y evitar la repesca, mientras que una derrota podría significar su eliminación prematura del torneo.
El seleccionador español, Miguel Méndez, afirmó tras el partido que mantiene "la misma confianza" en su equipo pese al revés. "El físico de Mali se impuso y pagamos la falta de descanso", reconoció el técnico, quien destacó que el equipo deberá recuperarse rápidamente para afrontar el decisivo compromiso ante Japón, que también perdió ante Alemania en esta jornada.
El Mundial femenino de baloncesto ha demostrado un altísimo nivel de competitividad, con selecciones africanas como Mali sorprendiendo a las potencias tradicionales. Para el baloncesto latinoamericano, este torneo representa una referencia del crecimiento del deporte a nivel global, y los resultados del grupo A demuestran que ya no existen rivales menores en la élite mundial.