Analistas económicos consultados por la Encuesta Citi proyectan que la inflación cerrará el año 2026 en torno al 4 por ciento, según los resultados publicados esta semana. Algunos especialistas estiman que el indicador se ubicará en 4.02 por ciento, mientras que otros consideran que alcanzará el 4.05 por ciento al cierre del ejercicio.
Estas proyecciones reflejan un panorama de relativa estabilidad de precios en la región, en un contexto de recuperación económica post-pandemia y de tensiones inflacionarias globales. La evolución de la inflación es un indicador clave para las economías dolarizadas como la ecuatoriana, donde el control de precios impacta directamente en el poder adquisitivo de los ciudadanos.
Los especialistas destacan que la moderación de los precios de los alimentos y la energía ha contribuido a la desaceleración inflacionaria observada en los primeros meses del año. Sin embargo, advierten que persisten riesgos asociados a la volatilidad de los mercados internacionales y a las políticas monetarias de las principales economías del mundo.
Se espera que los bancos centrales de la región mantengan una postura cautelosa en los próximos meses, monitoreando la evolución de los precios y ajustando sus políticas según sea necesario. Para los consumidores, una inflación controlada en torno al 4 por ciento representa un alivio frente a los picos registrados en años anteriores.