Un experimento realizado con perfiles basados en cuentas de adolescentes reales reveló que los algoritmos de las redes sociales pueden exponer a los menores a contenido sobre suicidio y sexo en apenas 30 minutos. La investigación, difundida el 7 de septiembre de 2026, partió de un simple "me gusta" y demostró la rapidez con la que las plataformas derivan hacia material potencialmente dañino.

El estudio se suma a una creciente preocupación global sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes. Diversos países, incluidos varios de América Latina, han impulsado debates sobre la regulación de estas plataformas y la responsabilidad que tienen en la protección de los menores de edad frente a contenidos inapropiados o peligrosos.

Los investigadores crearon perfiles simulados que imitaban las cuentas de adolescentes reales y observaron cómo, tras interactuar con contenido aparentemente inofensivo, los algoritmos comenzaron a recomendar videos relacionados con autolesiones, trastornos alimenticios y material sexual explícito. Los expertos reclaman mayores responsabilidades para las plataformas tecnológicas, señalando que los sistemas de recomendación deben incorporar salvaguardas específicas para usuarios menores de edad.

Se espera que estos hallazgos refuercen los llamados a una regulación más estricta de las redes sociales en la región andina y en el mundo. Organizaciones de protección de la infancia han solicitado a las empresas tecnológicas que implementen medidas más efectivas de control parental y que transparenten el funcionamiento de sus algoritmos de recomendación para garantizar entornos digitales más seguros para los adolescentes.