La segunda Mesa Provincial de Niñez y Adolescencia de Imbabura sesionó esta semana y dejó acuerdos concretos para atender los nudos críticos que afectan a niñas, niños y adolescentes en los seis cantones de la provincia. Entre los compromisos alcanzados constan la atención a casos de acogimiento institucional, la gestión ante la Policía Nacional para incrementar el personal de la DINAPEN y la garantía de atención especializada en situaciones de violencia de género que involucren a menores de edad.
La instancia reúne a representantes del Estado, gobiernos locales y organizaciones sociales, y funciona como un espacio de coordinación para evitar que los casos queden sin respuesta. En provincias como Imbabura, donde persisten brechas de acceso a servicios en cantones rurales como Pimampiro, Urcuquí y Cotacachi, la articulación entre instituciones resulta clave para que las denuncias no se pierdan entre dependencias.
Durante la cita, los participantes identificaron como principales dificultades la falta de personal especializado, la demora en procesos administrativos y la necesidad de fortalecer rutas de derivación para víctimas. Los acuerdos incluyen el seguimiento a casos de acogimiento institucional y la coordinación con la Policía Nacional para ampliar la capacidad operativa de la unidad especializada en niñez. Las autoridades provinciales insistieron en que la protección de menores requiere respuestas rápidas y verificables.
La mesa volverá a reunirse para evaluar el cumplimiento de cada compromiso, con énfasis en los cantones con mayores índices de vulnerabilidad. Organizaciones de derechos de la niñez piden que los acuerdos se traduzcan en presupuesto y personal, y no solo en declaraciones. El impacto esperado es una ruta de atención más ágil para los casos de violencia y desprotección en toda la provincia.