Un incendio forestal que se habría originado alrededor de las 11:00 de la mañana mantiene en alerta a varias comunidades del cantón Otavalo, en la provincia de Imbabura. Pese al contingente de bomberos y comuneros desplegado para combatir las llamas, el fuego continúa avanzando por las laderas del volcán Imbabura, favorecido por la sequía, la vegetación seca y el viento. El siniestro presenta al menos tres frentes activos que dificultan las labores de control y obligan a coordinar esfuerzos entre cuerpos de emergencia y pobladores de las zonas altas.
La emergencia se suma a una jornada crítica para la provincia: ese mismo viernes, la Coordinación Zonal 1 del ECU 911 había recibido dos alertas por incendios forestales en distintos sectores de Otavalo. El primer reporte, a las 08:05, correspondió al sector Pucará Alto, en la parroquia Eugenio Espejo, ubicada en las faldas del volcán. La combinación de sequía prolongada y vientos fuertes ha convertido a los páramos y laderas de Imbabura en un terreno especialmente vulnerable durante esta temporada.
Los equipos de socorro trabajan en condiciones adversas, con acceso limitado por la topografía del terreno y con focos que reaparecen en zonas ya combatidas. Comuneros de las parroquias cercanas se han sumado a las tareas de mitigación con herramientas manuales y apoyo logístico, mientras los bomberos concentran sus esfuerzos en contener la propagación hacia áreas pobladas y de cultivo. Las autoridades locales han reiterado el llamado a la ciudadanía a evitar quemas agrícolas y cualquier actividad que pueda generar nuevas igniciones en medio de la actual ola de calor.
El impacto de estos incendios no se limita a la pérdida de cobertura vegetal: afecta fuentes de agua, suelos y la biodiversidad del ecosistema andino, además de poner en riesgo la salud respiratoria de los habitantes por el humo. Se espera que en las próximas horas se evalúe la magnitud de las hectáreas afectadas y se refuercen los recursos aéreos y terrestres. Las autoridades provinciales mantienen el monitoreo permanente y no descartan nuevas alertas si las condiciones climáticas se mantienen secas.