Independiente del Valle estuvo a punto de dar el golpe en el Maracaná. El equipo ecuatoriano empató 1-1 ante Flamengo en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa Libertadores, resultado que le permitió al conjunto brasileño, defensor del título, avanzar a las semifinales del torneo continental. El uruguayo Giorgian de Arrascaeta apareció sobre el final para evitar el descalabro del campeón ante un rival que lo exigió hasta el último minuto.
El conjunto de Sangolquí volvió a demostrar por qué se ha convertido en uno de los clubes más competitivos del continente en los últimos años. Con una propuesta ordenada y agresiva, Independiente del Valle hizo temblar al campeón en su propia casa y estuvo cerca de forzar una definición que habría cambiado la historia de la serie. La eliminación deja un sabor agridulce para el fútbol ecuatoriano, que vio a uno de sus representantes competir de igual a igual contra el equipo más poderoso de Sudamérica.
El partido se definió en los detalles: una jugada aislada y una intervención desafortunada del arquero argentino Agustín Rossi terminaron inclinando la balanza a favor del local. La prensa internacional destacó el sufrimiento del Flamengo para sellar su clasificación y reconoció el mérito del equipo ecuatoriano, que se mantuvo firme pese a la presión del estadio más emblemático de Brasil. Los jugadores de Independiente del Valle se retiraron con la frente en alto tras una actuación que refuerza su prestigio internacional.
Con esta eliminación, Independiente del Valle deberá concentrarse ahora en la recta final de la Liga Pro y en las próximas ediciones de la Copa Libertadores, donde buscará volver a instalarse entre los cuatro mejores del continente. El rendimiento mostrado ante Flamengo confirma que el club ecuatoriano sigue siendo una referencia en la formación de talentos y en la competencia internacional. La dirigencia y el cuerpo técnico ya trabajan en la planificación de la próxima temporada.