En un nuevo recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, Irán respondió a los ataques de Estados Unidos lanzando una oleada de drones y misiles contra bases militares en países del Golfo. El ejército norteamericano sostuvo que sus fuerzas desplegaron un "nuevo avance exitoso" en la defensa de sus posiciones, según reportes internacionales difundidos este martes.

La escalada bélica se produce en un contexto de máxima tensión en la región, marcado por el control casi total que Washington afirma tener sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo global. El presidente estadounidense Donald Trump ha reiterado que le da "completamente igual" si Teherán firma un acuerdo, endureciendo la postura de su administración.

Analistas internacionales advierten que esta confrontación directa entre ambas potencias podría desestabilizar aún más la economía global, afectando los precios del petróleo y las cadenas de suministro internacionales. El crudo ya se cotiza cerca de los 95 dólares por barril, un nivel que presiona la inflación en países importadores de energía, incluidos varios de América Latina.

La comunidad internacional observa con preocupación la evolución del conflicto, mientras Rusia intenta capitalizar la situación para ganar influencia en Oriente Próximo y preservar a su aliado iraní. Se espera que en los próximos días se intensifiquen los esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada mayor, aunque las posiciones de ambas partes parecen cada vez más distantes.