La Asamblea General de Naciones Unidas respaldó abandonar progresivamente la proyección de Mercator, el sistema cartográfico que ha dominado la representación del mundo durante casi 500 años, en favor de un mapa que represente con mayor fidelidad el tamaño real de los continentes. La histórica decisión fue impulsada por Togo, que logró que el organismo internacional se pronunciara sobre esta proyección que distorsiona las proporciones geográficas del planeta.

La proyección de Mercator, creada en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator, fue diseñada para la navegación marítima pero se convirtió en el estándar global de representación cartográfica. Sin embargo, este sistema exagera el tamaño de las regiones cercanas a los polos, haciendo que Groenlandia aparezca más grande que África cuando en realidad el continente africano es aproximadamente 14 veces mayor, una distorsión que ha sido criticada durante décadas por su impacto en la percepción geopolítica del mundo.

La decisión de la ONU representa un cambio de paradigma en la cartografía mundial. El único país que se opuso a la iniciativa fue Estados Unidos, que argumentó que la propuesta hace parte de "un proyecto ideológico" que horada la credibilidad de la organización. No obstante, la mayoría de los estados miembros respaldó la transición hacia mapas que utilicen proyecciones de áreas equivalentes, como la proyección de Peters, que preserva las proporciones reales de los territorios.

La implementación del nuevo sistema cartográfico será progresiva y afectará a los materiales educativos, los atlas y las publicaciones oficiales de la ONU. Expertos en geografía y educación celebran la medida como un avance hacia una representación más equitativa del mundo, aunque advierten que la transición tomará años y requerirá la actualización de miles de documentos y recursos didácticos a nivel global.