El canciller ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que no sucederá que Rusia cambie sus bienes "por cuentas de vidrio", como lo desea Occidente, en referencia a las presiones internacionales sobre los activos rusos congelados. Las declaraciones fueron realizadas el pasado 8 de septiembre de 2026, en el marco de un discurso sobre el futuro del orden económico global.
Lavrov denunció que "el modelo de globalización está siendo destruido por sus creadores y promotores", en alusión a las potencias occidentales que impulsaron la integración económica mundial y que ahora, según el canciller, buscan imponer nuevas reglas que perjudican a países como Rusia. Estas declaraciones reflejan la creciente tensión geopolítica entre Moscú y las potencias occidentales.
El canciller ruso señaló que su país no aceptará condiciones que consideran desventajosas en el manejo de sus recursos y activos internacionales. Rusia ha enfrentado múltiples sanciones económicas desde el inicio del conflicto en Ucrania, lo que ha llevado a Moscú a buscar nuevos socios comerciales y a impulsar la desdolarización de sus transacciones internacionales, especialmente con países de Asia, África y América Latina.
Las declaraciones de Lavrov se producen en un contexto de reconfiguración del orden económico mundial, con implicaciones para economías emergentes como la ecuatoriana. Se espera que en los próximos meses se intensifiquen los debates sobre el futuro de la globalización y el papel de los países en desarrollo en la nueva arquitectura financiera internacional.