El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, concluyó una gira regional por Colombia, Ecuador y Perú en la que suscribió acuerdos económicos y de cooperación para la lucha contra el narcotráfico. El funcionario calificó al Hemisferio Occidental como una prioridad real y no retórica para la administración estadounidense. La visita incluyó reuniones con autoridades de los tres países andinos.
La gira se produce en un momento de creciente preocupación por el avance del crimen organizado y las economías ilegales en la región andina, principal zona de producción de cocaína del mundo. Ecuador, que durante años fue considerado un país de tránsito, ha visto aumentar la violencia vinculada al narcotráfico y a las bandas criminales. La cooperación con Washington se ha convertido en un eje de la política de seguridad ecuatoriana.
Rubio destacó que su administración ha viajado extensamente por la región y que los acuerdos buscan fortalecer capacidades de inteligencia, control fronterizo y persecución de redes criminales. Los convenios incluyen componentes económicos y de cooperación técnica, aunque los detalles específicos no fueron divulgados en su totalidad. Las autoridades locales valoraron el respaldo, mientras organizaciones sociales piden transparencia sobre el alcance de los compromisos.
La visita de Rubio precedió al decreto de toque de queda en cuatro provincias ecuatorianas anunciado por el presidente Daniel Noboa tras el Cosepe. Analistas consideran que la relación con Estados Unidos marcará la agenda de seguridad de Ecuador en los próximos meses. El seguimiento de los acuerdos y sus resultados concretos será clave para evaluar su impacto en la reducción de la violencia.