Una nueva embarcación pesquera ecuatoriana, la María Candelaria, fue abordada por militares estadounidenses en aguas internacionales del Pacífico, convirtiéndose en el séptimo navío ecuatoriano interceptado en lo que va del año. El hecho ocurrió el pasado 6 de septiembre y al cierre de esta edición no se conocía el estado ni el paradero de los pescadores que se encontraban a bordo.

Esta situación ha generado una creciente preocupación en el sector pesquero ecuatoriano, que ve con alarma la frecuencia de estos abordajes en aguas internacionales. La pesca es una actividad económica fundamental para las comunidades costeras del Ecuador, y las intercepciones de embarcaciones afectan tanto la actividad productiva como la seguridad de los trabajadores del mar.

Las autoridades ecuatorianas no han emitido hasta el momento un pronunciamiento oficial detallado sobre el abordaje de la María Candelaria. Los pescadores y armadores del país han solicitado al gobierno que intervenga diplomáticamente para esclarecer las circunstancias de estas intercepciones y garantizar la protección de los derechos de los trabajadores del mar ecuatorianos en aguas internacionales.

Se espera que el gobierno ecuatoriano, a través de la Cancillería, inicie gestiones diplomáticas ante Estados Unidos para obtener información sobre la situación de la tripulación y las razones de los abordajes. El sector pesquero nacional permanece en alerta mientras se resuelve este nuevo incidente, que se suma a una serie de casos similares registrados durante el presente año en el Océano Pacífico.