El expresidente ecuatoriano Oswaldo Hurtado realizó en mayo de 1984 la primera visita oficial de un mandatario de Ecuador a la República Popular China, un hito diplomático que marcó el inicio de las relaciones bilaterales entre ambos países. Durante su histórica visita, Hurtado fue recibido por el entonces presidente chino, Li Xiannian, en un encuentro que sentó las bases de la cooperación entre las dos naciones.
Esta visita se produjo en un contexto de apertura internacional de China hacia América Latina, cuando el gigante asiático comenzaba a consolidar su presencia diplomática en la región. Para Ecuador, el acercamiento con China representó una oportunidad estratégica para diversificar sus relaciones comerciales y políticas más allá de los tradicionales vínculos con Estados Unidos y Europa.
El encuentro entre Hurtado y Li Xiannian abordó temas de cooperación económica, comercial y cultural entre ambas naciones. La visita permitió establecer los primeros acuerdos de colaboración que décadas más tarde se materializarían en importantes proyectos de inversión china en Ecuador, incluyendo la construcción de infraestructura hidroeléctrica y vial en el país andino.
Cuatro décadas después, la relación entre Ecuador y China se ha consolidado como uno de los ejes de la política exterior ecuatoriana. La visita de Hurtado es recordada como el punto de partida de una alianza estratégica que hoy incluye acuerdos comerciales, financiamiento para obras públicas y cooperación tecnológica, aunque también ha generado debates sobre la deuda y las condiciones de los préstamos chinos.