Una paciente oncológica proveniente de provincia denunció que, pese a tener cita médica a las 17:00, fue atendida cerca de las 22:00 en el Hospital de Especialidades Carlos Andrade Marín (HECAM) de Quito, una espera de aproximadamente cuatro horas. La mujer acudió al centro hospitalario para ser atendida por la doctora Melva C., oncóloga del establecimiento. El caso puso en evidencia las dificultades que enfrentan los pacientes oncológicos para acceder a una atención oportuna.
La demora se atribuye a la gran demanda de pacientes que recibe el hospital, uno de los principales centros de referencia del sistema de seguridad social ecuatoriano. Situaciones similares se han reportado en otros establecimientos de salud del país, donde las listas de espera y la saturación de servicios afectan especialmente a quienes padecen enfermedades crónicas. El HECAM atiende a pacientes derivados de distintas provincias, lo que incrementa la presión sobre sus consultorios.
El caso de la paciente oncológica refleja un problema estructural del sistema de salud: la concentración de especialistas en Quito y la dificultad de los pacientes del interior del país para acceder a consultas en horarios adecuados. La espera de cuatro horas, en el contexto de un tratamiento oncológico, puede tener consecuencias significativas para la evolución de la enfermedad. Organizaciones de pacientes han insistido en la necesidad de reforzar la atención en provincias para evitar desplazamientos prolongados.
Las autoridades del sector salud no se han pronunciado de manera específica sobre este caso, aunque el episodio reaviva el debate sobre la calidad y la oportunidad de la atención médica en Ecuador. La ciudadanía y los colectivos de pacientes esperan respuestas concretas y medidas que reduzcan los tiempos de espera. El seguimiento del caso permitirá evaluar si se adoptan correctivos en la gestión hospitalaria.