El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, cerró en Perú una gira relámpago por América Latina en la que profundizó la cooperación con gobiernos de la región para combatir de manera conjunta el narcotráfico y el crimen organizado. Durante la visita se anunció la incorporación de Perú al denominado Escudo de las Américas, una alianza de seguridad impulsada por Washington. La gira incluyó encuentros con autoridades locales y acuerdos de cooperación en materia de inteligencia y control fronterizo.

La iniciativa forma parte de una estrategia estadounidense de acercamiento a gobiernos afines en la región, en un contexto de creciente preocupación por el avance de las economías ilegales. Para los países andinos, la cooperación en seguridad es un tema sensible porque involucra soberanía, presencia militar extranjera y políticas antidrogas. Ecuador, ubicado entre los dos mayores productores de cocaína del mundo, observa con atención estos movimientos.

Según reportes de prensa internacional, Rubio destacó la necesidad de coordinar esfuerzos contra las estructuras criminales transnacionales que operan en la región y afectan a países como Perú, Colombia y Ecuador. El funcionario también se refirió a la situación política de la región y a la relación con gobiernos de izquierda. La gira incluyó reuniones bilaterales y anuncios de financiamiento para programas de seguridad.

La incorporación de Perú al Escudo de las Américas podría tener efectos indirectos en la cooperación regional contra el narcotráfico, incluida la frontera sur ecuatoriana. Analistas advierten que la eficacia de la alianza dependerá de la capacidad de los países para articular operaciones conjuntas. Se espera que en los próximos meses se definan los mecanismos concretos de trabajo.