Desde hace 48 años, los prefectos de Imbabura han sido en su mayoría originarios de Ibarra y Otavalo, según un recuento histórico que revela que cuatro de ellos nacieron en la capital provincial y tres en la ciudad de los lagos, mientras que solo uno proviene de Antonio Ante. El actual prefecto, Richard Calderón, es precisamente el único representante de Antonio Ante que ha ocupado el cargo en casi cinco décadas de vida institucional.

El dato adquiere relevancia en un contexto de discusión sobre la representación territorial y la equidad en la distribución del poder político en la provincia. Imbabura está conformada por seis cantones —Ibarra, Otavalo, Cotacachi, Antonio Ante, Pimampiro y Urcuquí—, pero la historia muestra una marcada concentración de la máxima autoridad provincial en las dos ciudades más pobladas, lo que ha alimentado debates sobre la necesidad de una mayor inclusión de los cantones pequeños en los espacios de decisión.

De los diez prefectos que han ejercido el cargo en estas casi cinco décadas, dos han fallecido, según el recuento histórico. La alternancia entre Ibarra y Otavalo ha sido la constante, con una sola excepción representada por la actual administración de Antonio Ante. Este patrón refleja tanto el peso demográfico y económico de las dos ciudades principales como las dinámicas electorales que históricamente han favorecido a los liderazgos urbanos de mayor visibilidad.

El análisis de esta tendencia cobra importancia de cara a futuros procesos electorales, en los que los cantones de Cotacachi, Pimampiro y Urcuquí podrían reclamar una mayor presencia en la conducción provincial. La discusión sobre la representación territorial seguirá siendo un tema central en la agenda política de Imbabura, especialmente en un contexto de demandas crecientes por descentralización y atención equitativa a las zonas rurales.