La Fiscalía General del Estado registra más de 400 denuncias relacionadas con robos cometidos mediante el uso de escopolamina en Ecuador, una sustancia que ha repuntado como método delictivo en zonas urbanas del país. Quito concentra la mayor incidencia de estos casos, especialmente en áreas comerciales, exteriores de entidades bancarias y sectores universitarios.

La escopolamina, conocida popularmente como "burundanga", es una sustancia que anula la voluntad de la víctima y provoca amnesia temporal, facilitando el accionar de los delincuentes. Su uso en asaltos se ha documentado en varios países de América Latina, pero en Ecuador ha experimentado un incremento preocupante en los últimos meses.

Especialistas en seguridad advierten que la sustancia puede ingresar al organismo al ser ingerida en bebidas o alimentos contaminados, inhalada mediante aerosoles o por contacto directo con la piel. Las autoridades recomiendan no aceptar bebidas de desconocidos, evitar distracciones en la vía pública y mantener los objetos de valor fuera de la vista.

La Policía Nacional ha intensificado los operativos de prevención en los puntos de mayor incidencia, mientras que la Fiscalía trabaja en el esclarecimiento de las denuncias presentadas. Se recomienda a la ciudadanía denunciar cualquier intento de este tipo de delito y acudir de inmediato a un centro médico ante la sospecha de haber sido víctima de la sustancia.