Una niña de 10 años fue traficada de Perú a Ecuador con el propósito de casarse con un hombre de 50 años, un caso que revela la persistencia del matrimonio infantil en América Latina, la única región del mundo donde esta práctica no ha disminuido significativamente. El hecho fue documentado por organizaciones de derechos humanos que trabajan en la frontera entre ambos países.

Según datos de organismos internacionales, una de cada cuatro niñas en Latinoamérica ha estado involucrada en un matrimonio infantil o unión temprana. A diferencia de otras regiones del mundo donde se han logrado avances en la reducción de esta práctica, en América Latina las cifras se han mantenido estables o incluso han aumentado en algunos países.

El caso de la niña peruana traficada a Ecuador pone en evidencia las redes de trata de personas que operan en la región andina, aprovechando la vulnerabilidad de comunidades rurales y la falta de controles fronterizos efectivos. Organizaciones como UNICEF y Plan International han alertado sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección infantil y persecución de estos delitos.

Expertos en derechos de la infancia instan a los gobiernos de la región a reformar sus marcos legales para prohibir explícitamente el matrimonio infantil y a implementar programas de prevención en las comunidades más afectadas. Se espera que este caso impulse un debate regional sobre la urgencia de proteger a las niñas de la región andina.