Una integrante del colectivo Pull the Plug interrumpió el evento AI Vision de Canva en Londres para denunciar la expansión de los centros de datos, la falta de regulación y la ausencia de participación ciudadana en las decisiones sobre inteligencia artificial. La protesta ocurrió durante una de las presentaciones centrales de la compañía australiana de diseño, ante la sorpresa de los asistentes. El hecho reaviva el debate global sobre quién controla el desarrollo de la IA y con qué reglas.
El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial ha multiplicado la demanda de energía y agua para alimentar los grandes centros de datos que sostienen estos servicios. Organizaciones ambientales y de derechos digitales advierten que la expansión sin control podría tener consecuencias significativas en el consumo energético y en las comunidades donde se instalan estas infraestructuras. La protesta en Londres se suma a una serie de acciones similares registradas en Europa y Estados Unidos.
El colectivo Pull the Plug sostiene que las empresas tecnológicas están tomando decisiones de gran impacto social sin rendición de cuentas ni mecanismos de consulta pública. Los manifestantes exigen mayor transparencia sobre el uso de datos, límites claros a la automatización y espacios de participación para la ciudadanía. Canva, por su parte, no se pronunció de inmediato sobre la interrupción del evento, que continuó tras la salida de la activista.
El episodio refleja una tensión creciente entre la innovación tecnológica y las demandas de regulación que recorren el mundo. En América Latina, incluido Ecuador, el debate sobre la gobernanza de la inteligencia artificial aún es incipiente, aunque organismos internacionales ya recomiendan marcos normativos claros. Lo ocurrido en Londres anticipa que la presión social sobre las grandes tecnológicas seguirá aumentando en los próximos años.