Desde este 1 de septiembre, John Ternus asume oficialmente como director ejecutivo de Apple, relevando a Tim Cook tras más de una década al frente de la compañía más valiosa del mundo. El cambio de liderazgo, anunciado desde abril, se produce ocho días antes del evento de presentación del nuevo iPhone, uno de los lanzamientos más esperados del año en la industria tecnológica.

La transición en Apple tiene implicaciones globales que trascienden el ámbito corporativo. La compañía de Cupertino es un referente en innovación, diseño y cadena de suministro, y sus decisiones afectan a miles de proveedores en todo el mundo, incluidos países de América Latina que participan en la manufactura de componentes electrónicos.

Ternus, quien se desempeñaba como vicepresidente senior de Ingeniería de Hardware, ha sido pieza clave en el desarrollo de los chips Apple Silicon, considerados un hito en la industria por su eficiencia energética y rendimiento. Su ascenso refleja la apuesta de la compañía por la integración vertical de hardware y software, así como por la expansión hacia nuevas categorías de productos como la realidad mixta y la inteligencia artificial.

Analistas del sector anticipan que bajo el liderazgo de Ternus, Apple profundizará su estrategia de servicios y ecosistemas integrados, con especial énfasis en la inteligencia artificial generativa. El evento del próximo 8 de septiembre será la primera gran prueba del nuevo CEO, quien deberá demostrar capacidad para mantener el ritmo de innovación que ha caracterizado a la compañía en las últimas dos décadas.