El Pleno de la Asamblea Nacional del Ecuador aprobó este lunes, tras cinco horas de debate y con 88 votos a favor, el Proyecto de Ley Orgánica Reformatoria para la Prevención y Erradicación del Reclutamiento o Utilización de Niñas, Niños y Adolescentes. La votación se realizó en la sede legislativa en Quito y contó con el respaldo de una amplia mayoría de asambleístas de distintas bancadas, que coincidieron en la urgencia de dotar al Estado de herramientas legales frente al avance del crimen organizado en el país.

La norma responde a una preocupación creciente en Ecuador: el uso de menores de edad por parte de bandas delictivas dedicadas al narcotráfico, la extorsión y el sicariato. En los últimos años, organismos de derechos humanos y autoridades locales han alertado sobre el incremento de casos en provincias como Guayas, Esmeraldas, Manabí y Los Ríos, donde los grupos armados reclutan a adolescentes en situación de vulnerabilidad. La ley busca cerrar los vacíos legales que permitían que estos delitos quedaran impunes o recibieran sanciones menores.

Durante el debate, los legisladores destacaron que la reforma establece penas más severas para quienes recluten o utilicen a menores en actividades ilícitas, además de mecanismos de protección y reparación para las víctimas. La ponencia del informe subrayó la necesidad de coordinar acciones entre el sistema judicial, la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y los ministerios de Educación e Inclusión Social. La aprobación con 88 votos refleja un consenso inusual en un Legislativo habitualmente fragmentado, lo que fue resaltado por varios asambleístas como una señal de madurez política frente a un problema de seguridad nacional.

Con la ley aprobada, el siguiente paso es su envío al Ejecutivo para la sanción u objeción correspondiente y su posterior publicación en el Registro Oficial. Organizaciones sociales celebraron la decisión, aunque advirtieron que la norma solo será efectiva si se acompaña de presupuesto, programas de prevención y una respuesta integral que ataque las causas estructurales del reclutamiento, como la pobreza y la falta de oportunidades para la niñez ecuatoriana.