Casi cuatro de cada diez profesionales de tecnología y seguridad en Europa reconocen que sus organizaciones sufren más incidentes cibernéticos que hace un año, según un informe sectorial difundido esta semana. El estudio revela una combinación preocupante: el aumento sostenido de los ataques se produce en un contexto de plantillas insuficientes y presupuestos que no crecen al mismo ritmo que la amenaza. La tendencia no es exclusiva de Europa y afecta también a empresas latinoamericanas.

La digitalización acelerada de los últimos años amplió la superficie de exposición de las compañías, mientras el crimen organizado y los grupos de ransomware profesionalizaron sus métodos. En Ecuador, la banca, el comercio electrónico y las instituciones públicas han reportado un incremento de intentos de intrusión, lo que ha llevado a varias entidades a reforzar sus áreas de seguridad informática y a contratar servicios especializados.

El informe señala que la falta de talento especializado es uno de los principales cuellos de botella: las empresas compiten por un número limitado de expertos y muchas no logran cubrir sus vacantes. La financiación inadecuada obliga a priorizar defensas básicas y deja sin atender áreas críticas como la detección temprana de intrusiones y la respuesta ante incidentes. Los especialistas advierten que la inteligencia artificial también está siendo utilizada por los atacantes para automatizar fraudes y suplantaciones.

Los expertos recomiendan a las organizaciones adoptar un enfoque de riesgo continuo, invertir en capacitación interna y considerar la ciberseguridad como un gasto estratégico y no como un costo accesorio. Para las economías emergentes, la brecha de protección digital puede convertirse en un obstáculo para la inversión extranjera y la confianza de los usuarios en los servicios en línea.