Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha que invita a poner en conversación no solo esta enfermedad, sino también los factores que pueden estar relacionados con la salud cognitiva a lo largo de la vida. En este contexto, la firma especializada GAES busca visibilizar el papel que juega la pérdida auditiva como un elemento que merece mayor atención dentro de la prevención y el cuidado de la memoria.
Diversos estudios han vinculado la pérdida de audición no tratada con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia en la vejez. La razón principal es que la disminución de la estimulación auditiva puede acelerar el aislamiento social, reducir la actividad cerebral y dificultar la comunicación, factores que inciden directamente en la salud mental de los adultos mayores. En Ecuador, donde la población envejece de forma progresiva, este vínculo adquiere una relevancia creciente.
Los especialistas recomiendan realizar controles auditivos periódicos a partir de los 50 años y no normalizar la pérdida de audición como una consecuencia inevitable de la edad. El uso de audífonos adecuadamente adaptados no solo mejora la capacidad de escuchar, sino que también favorece la interacción social, la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores. La detección temprana, insisten, es clave para intervenir antes de que el deterioro se profundice.
En el marco de esta conmemoración, organizaciones de salud y especialistas llaman a las familias ecuatorianas a observar señales como la repetición constante de preguntas, la dificultad para seguir conversaciones o el aislamiento en reuniones. La invitación es a consultar con profesionales y a entender la salud auditiva como una puerta de entrada al bienestar cognitivo durante toda la vida adulta.