El 70 % de la inteligencia artificial corporativa en la región EMEA (Europa, Medio Oriente y África) opera sin supervisión adecuada, según un estudio de Veeam Software difundido este 10 de septiembre. El informe alerta sobre la crisis de los denominados “shadow agents”, agentes de IA desplegados por empleados sin conocimiento ni control de las áreas de tecnología. La situación genera riesgos legales y de seguridad para las empresas de la región.

La adopción acelerada de herramientas de inteligencia artificial en el ámbito corporativo ha superado la capacidad de las organizaciones para gobernarlas. Muchos empleados utilizan asistentes y agentes de IA sin autorización formal, lo que expone datos sensibles y crea responsabilidades legales difíciles de rastrear. El estudio de Veeam subraya que los directivos enfrentan un riesgo de responsabilidad legal personal por el uso no supervisado de estas tecnologías.

El fenómeno de los “shadow agents” es comparable al de los “shadow IT” que dominó el debate tecnológico hace una década, pero con implicaciones más profundas por la capacidad de la IA de tomar decisiones autónomas. Las empresas de EMEA, según el informe, carecen de políticas claras sobre el uso de IA y de mecanismos de auditoría que permitan identificar qué herramientas están operando y con qué datos. La falta de supervisión también dificulta la detección de sesgos y errores en los sistemas.

El informe recomienda a las organizaciones establecer marcos de gobernanza de IA, capacitar a los empleados y designar responsables claros para la supervisión de estos sistemas. La regulación europea de inteligencia artificial, que avanza en su implementación, podría obligar a las empresas a adoptar controles más estrictos en los próximos años. El desafío será equilibrar la innovación con la seguridad y el cumplimiento normativo.