El historiador ecuatoriano Enrique Ayala Mora sostiene en su folleto "Atahualpa, el Inca que nació en Caranqui" que el último soberano inca aprendió a hablar castellano y fue bautizado tras su captura en Cajamarca, el 16 de noviembre de 1532. Según la publicación, Atahualpa mantuvo tras su detención una vida de esplendor, con servidores y concubinas, hasta que dominó el idioma de sus captores. La tesis refuerza la vinculación del Inca con el territorio que hoy corresponde a la provincia de Imbabura.
La figura de Atahualpa y su origen han sido objeto de debate entre historiadores ecuatorianos y peruanos durante décadas. La hipótesis de que nació en Caranqui, actual cantón Antonio Ante, es defendida por varios académicos ecuatorianos y forma parte de la memoria histórica de la región. El trabajo de Ayala Mora aporta nuevos elementos a esa discusión y revaloriza el patrimonio histórico de Imbabura.
El folleto detalla que, pese a su condición de prisionero, Atahualpa conservó un entorno de privilegio y continuó ejerciendo cierto grado de autoridad sobre sus seguidores. El aprendizaje del castellano le permitió comunicarse directamente con los españoles y negociar su liberación, aunque finalmente fue ejecutado en 1533. Ayala Mora, uno de los historiadores más reconocidos del país, sustenta su relato en documentos y crónicas de la época.
La publicación tiene un valor especial para la provincia de Imbabura, que busca consolidar su identidad histórica y cultural en torno a la figura del Inca. El texto podría convertirse en material de consulta para estudiantes, docentes e investigadores interesados en el período prehispánico. La difusión de estos hallazgos contribuye a fortalecer el turismo cultural y el conocimiento del legado andino en la región.