La ciudad de Nueva York anunció la prohibición del uso de inteligencia artificial generativa para los estudiantes de escuelas públicas desde preescolar hasta octavo grado, es decir, hasta los 14 años. La medida, que entrará en vigor en el próximo ciclo escolar, convierte a la mayor ciudad de Estados Unidos en una de las primeras jurisdicciones en establecer restricciones explícitas al uso de estas tecnologías en el ámbito educativo.
La decisión se produce en un contexto de creciente debate global sobre el impacto de la inteligencia artificial en la educación y el desarrollo cognitivo de niños y adolescentes. Diversos estudios han señalado riesgos asociados al uso temprano de herramientas de IA generativa, como la dependencia tecnológica, la reducción del pensamiento crítico y las preocupaciones sobre privacidad y seguridad de los datos de los menores.
Las autoridades educativas de Nueva York argumentaron que la medida busca proteger el proceso de aprendizaje de los estudiantes más jóvenes y garantizar que desarrollen habilidades fundamentales antes de exponerse a herramientas de inteligencia artificial. El anuncio se suma a iniciativas similares en otros países y regiones, como la propuesta de España y Francia de llevar a la Unión Europea un veto a las redes sociales para menores de 16 años, lo que refleja una tendencia regulatoria creciente hacia las tecnologías digitales en la infancia.
La prohibición neoyorquina podría sentar un precedente para otras ciudades y estados de Estados Unidos que evalúan políticas similares. Sin embargo, también ha generado debate entre educadores y expertos en tecnología, quienes señalan que la alfabetización digital en IA será una competencia esencial para el futuro y que la solución podría pasar por una regulación del uso responsable más que por una prohibición absoluta.